El baloncesto corre por las venas de Rubier Padilla

Portando la camiseta de la Liga de Quito recibió a La Hora Rubier Padilla Torres, en unas de las aulas de la Unidad Educativa del Milenio Bernardo Valdivieso, donde imparte sus conocimientos desde hace ocho años, aproximadamente.

Con su amabilidad característica y la sonrisa que es como su carta de presentación, empezó a traer a la memoria los recuerdos de su vida como deportista, entrenador y réferi de baloncesto.

Reseña

Nacido en Cariamanga, llegó a Loja en 1973. Ingresó el año siguiente al Colegio Bernardo Valdivieso e integró el equipo de baloncesto gracias al incentivo del exdocente Carlos Torres Abarca, conocido como ‘La pata Torres’, quien “me enseñó los primeros pasos del baloncesto e integré la categoría inferior”, comentó.

Aprobó el tercer curso (ahora décimo de Educación Básica), y por motivos ajenos continuó los dos años siguientes en el Colegio La Dolorosa donde se vinculó en la selección del plantel bajo la tutela de Stalin Rojas, a quien también le guarda un grato aprecio.

Se consolidó un buen equipo con Marco Coronel, Wadei Mahauad, Daniel Carrión, Robert Valdivieso (+) y Rubier Padilla, “fuimos los titulares e incluso jugamos alrededor de 20 compromisos y no nos pudieron ganar”, expresó y contó que fueron a jugar a varios cantones de la provincia de Loja e incluso a Cuenca.

El puesto de Rubier era de pívot, gracias a su estatura de 1.80 centímetros y por ser corpulento. En esos años era una estatura buena. Su fuerte era el lanzamiento, aunque en ese tiempo no se registraban anotaciones de tres puntos, sino solo de dos. Era muy técnico gracias a la formación que fue adquiriendo.

Regresó al Bernardo para finalizar el último año del colegio y compartió cancha con Eduardo Vivanco (+), Francisco Cazar, Yuri Valarezo, Gustavo Novillo, entre otros.

Formación superior

En la Universidad Nacional de Loja estudió la carrera de Educación Física y a la par integró el equipo amateur de la institución, lo que le permitió ser considerado para la selección de Loja, “nos juntamos buenos jugadores y viajamos a jugar a varios lugares gracias al apoyo del rector de ese entonces, Guillermo Falconí”, contó.

Ahí fue dirigido por Jorge Guapulema, “un buen entrenador que nos permitió alcanzar un buen nivel”, sostuvo y agregó que después integró la selección de mayores de Loja donde estuvo por unos tres años.

Aunque no consiguieron preseas doradas a nivel nacional, siempre estuvieron en los primeros lugares. Fueron a jugar a Guayaquil, Cuenca, Machala, Los Ríos y otros lugares.

Entrenaban en las canchas de las inmediaciones del Bernardo, por el Teatro Bolívar y en la escuela Modelo. “Al coliseo Santiago Fernández García, no nos lo facilitaban, más bien les prestaban a equipos que venían de otros lugares”, expresa.

Rubier destaca que nunca recriminaron a los entrenadores por los entrenamientos así haya presencia de lluvia, frío o sol, “nosotros nos entregamos a jugar, lo que ahora no se ve en los jóvenes”, enuncia y menciona a los entrenadores que lo formaron: Carlos Torres Abarca, Stalin Rojas, Jorge Guzmán Regalado (+), Jorge Guapulema y Fernando ‘El guapo’ Ochoa (+).

Por 1985 se fue a vivir en Quito para trabajar en el Colegio Espejo donde también jugó, “en la capital siempre hubo un nivel competitivo excelente, pero pude estar en cancha”, expresó. Estuvo allá por unos ocho años, luego regresó a Loja.

En nuestra ciudad fue docente en los colegios Pío Jaramillo Alvarado, luego fue al 27 de Febrero y hace ocho años está en el Bernardo Valdivieso.

Entrenador

En esta fase también tiene muchas anécdotas. Cuenta que fue entrenador de la inferior del Bernardo Valdivieso, hace unos cuatro años y pudieron ubicarse en tercer lugar. Espera en el 2019 volver a entrenar a jóvenes.

Ha sido entrenador de minibasquet de un equipo de Cafrilosa que era la base de la selección de la provincia, incluso fueron a participar del campeonato nacional en Riobamba en 1981. Dirigió también las selecciones de baloncesto de las Marianas, La Inmaculada y en el Pío Jaramillo.

Cuando llegó de Quito dirigió al equipo femenino del Pío Jaramillo en la categoría media, el mismo que por primera vez participaba y quedaron vicecampeonas.

Réferi

A finales de los años setentas la situación era difícil para el baloncesto por la falta de árbitros. Se generó una invitación para un curso para formar réferis en Guayaquil y se fue en representación de la Federación Deportiva Provincial de Loja cuando tenía unos 19 años.

“Nos fuimos con Ángel Galarza y nos dieron todas las facilidades ya que fuimos representando a Loja”, contó y expresó que los atendieron bien. Aprobaron el curso y retornaron a Loja para empezar a pitar, “fue difícil dirigir cuando jugaban nuestros amigos. Luego pitamos los intercolegiales en la ciudad e incluso nos invitaron a otros cantones”, afirmó.

Tenis de mesa

También incursionó en esta disciplina cuando estaba como docente en el colegio Las Marianas. Dirigió a un grupo de jóvenes, incluida la expresidenta de Fedeloja, Anabel Larriva. Fueron a un torneo a Cuenca y lograron una buena presentación. Dirigió por unos tres años en la disciplina. (DVL).

TOME NOTA

Recientemente, junto a sus compañeros de cancha de toda la vida, ganó un torneo intercolegial del recuerdo en Zamora, representando al Bernardo Valdivieso.

EL DATO

Juega junto a sus compañeros todos los sábados y domingos desde las 14:30 en Jipiro, junto al cyber tren.

EL DATO 2 

Ha jugado en los equipos: Deportivo Municipal de Loja, San Francisco, Bernardo Valdivieso, La Dolorosa, Cabo Minacho, Liga de Loja, Selección de Loja, en la Asociación de Cariamanguenses residente en Loja.

Personaje

Nombres: Rubier Estuardo Padilla Torres

Esposa: Natasha Loaiza S.

Hijos: Cristina Yolanda, Carolina Salomé y Rubier Andrés.

Profesión: Licenciado en Ciencias de la Educación especialidad Historia y Geografía.

Años: 58

Estatura: 1.80 metros

NOTA ADJUNTO

Hincha número en Loja de Liga de Quito

De los 58 años de vida de Rubier Padilla, lleva 50 años siendo hincha de Liga de Quito, “estoy cumpliendo bodas de oro y voy hacer una fiesta”, comentó con una sonrisa.

En Quito vivía cerca al estadio y se metió un día, como buen hincha, a pasar el bloque cuando estaban construyendo el estadio.

Se considera el hincha número uno en Loja, pues junto a otros aficionados hicieron la sede por La Tebaida, “Liga no fue campeón varios años y cuando llegué a Loja, se hizo campeón”, cuenta mientras sus manos se tomaron la cabeza. Fue a la radio Centinela e invitó a los hinchas que vayan a La Tebaida a festejar e incluso pagó todo.

Con el pasar de los años de apoco se fueron sumando más hinchas, al punto que Rubier considera que hay unos 30 mil aficionados al equipo.

Continuó sacando la pantalla, y tiene muy presente cuando el equipo de sus amores quedó campeón de la Copa Sudamericana, “vimos unas cuatro mil personas el encuentro final en La Tebaida”, expresa.

Adicionalmente dice que fue a ver la mayoría de los compromisos que jugó la Liga en la Sudamericana y Libertadores. Armaron incluso varios tours.

Ahora dice que están pendiente a ver cómo le va en esta fecha y que esperan reactivar el grupo para fortalecer la barra en Loja.

Tomado de Diario La Hora/Loja

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